Seguramente esta sea la décimo cuarta o décimo quinta vez que escribo la primera parte de nuestra historia, pero es la única manera de sentirlo de nuevo.Siempre imagine que eras un rompecorazones al que nunca le importaron las mujeres, sin preocupaciones, si era necesario harías daño.. y así fue. La noche del 5 de junio de 2010 llego a mi vida con mas ganas que cualquier día, era feria en mi pueblo y venia mucha gente de la ciudad, yo tenia 15 años y muy inocente aun. Todavía no había llegado a mi un chico que me gustara, aunque realmente no había tenido tiempo, pero llego el rompiendo mis esquemas. Cursaba 1º de bachillerato en el instituto que posteriormente estudiaría yo y ya lo conocía pues lo vi crecer hasta que se fue del colegio. Siempre fue para mi un chico guapo que veía muy lejos.. pero aquel día paso. La noche antes habíamos tonteado y tu ibas con un polito rosa, je.. no lo olvidare, pero la noche termino demasiado pronto y no nos dio tiempo a mas así que el día siguiente, embrujada por las primeras copas de alcohol y un par de amigos en común, subí la cuesta de aquella calle y entre en aquella casa, te sentaste en el sofá del siglo XIX y ahí estaba yo, dispuesta a que lo que tenia que pasar pasara.. y paso y nunca pensé que tu fuera el que recorriera mi cuerpo por primera vez de arriba a abajo y me besara de ese modo del cual todavía en tres años no he podido olvidar. Pudimos estar cuatro horas besandonos sin encontrar el final pues para mi esa fue una noche mágica, en la que inconscientemente te di todo lo que tenia incluido mi corazón. Lo que tuvimos fue real, y eso no lo puedes negar, solo espero encontrarte algún día y que por fin después de un año me mires a la cara.. porque yo no te odio, solo me odio a mi misma por haberme permitido amarte..
...yo seré las alas que mantengan tu corazón en las nubes.
5.
Todo el mundo paga por lo que ha hecho y tu no vas a ser menos. Algún día llegara la persona que rompa tus esquemas, que te haga sonreír en cada momento. Alguien por la cual tu seras capaz de dar tu vida entera por ella, por su felicidad, por un solo roce de labios, por solo escuchar como suena tu nombre cuando ella te llama.Obtener una sola mirada de ella haría que movieras el mismo mundo si hiciera falta.Sin embargo ella no haría lo mismo por ti, te utilizará y te tratará como un trapo sucio, pero tu estarás tan enamorado de ella que todo eso te dará igual. Será entonces cuando tu estarás en el lugar que yo estoy ahora mismo y ella, actuará como lo que ahora eres, el diablo vestido de ángel. En ese momento es cuando me acercaría ti y te diría lentamente al oído algo para pudieras grabar palabra por palabra y no olvidar nunca:
Felicidades 5.
Todo el mundo tiene un día, o varios, que por alguna razón odia con todo su ser. Uno de los mios es hoy. Un día como hoy hace veinte años nació la persona que, desinteresadamente se llevo una parte de mi que yo necesitaba para vivir. Desde ese momento, ese hueco se ha quedado vacío, haciéndose año tras año un poco mas grande. Años pasados que te he visto hacer tantísimas tonterías como lunares tienes en el pecho, años que has ido haciéndome cada vez mas daño.
Son ya dos, en días como hoy, en los que convenzo a ese hueco que hay en mi para no felicitarte. Solo espero que, tu propósito de este año sea cambiar para mejor y que como compensacion, disfrutes de este maravilloso día para ti y no para mi.
5.
Cada vez que lo veía me debatía entre la vida y la muerte, sujetando con fuerzas una espada imaginaria contra su voz, intentando mantenerme firme, pero a la vez tan temblorosa. Siempre se me quedaba algo en el tintero, el tenia esa fuerza sobre mí capaz de hacer que me quedara sin habla ante tanto descaro y al mismo tiempo tanta hermosura. Pero aquella vez estaba escupiéndolo todo. Mis palabras hubiesen sido entendidas hasta por un extranjero que desconociese por completo el idioma en el que yo estaba pronunciando mi discurso. Le sentencie un ''no me hables en lo que te queda de vida'', pese a mi pesar, pensando incluso que eso podía empeorar el malestar que me causaba tenerlo lejos, no poder besarle, hablarle e incluso mirarle. Pero todo ello era necesario para poner los puntos sobre las íes y no darle pie a que contraatacase y cogerme por sorpresa como solía hacer siempre. Sin embargo yo volvía, volvía a subirme a la cresta de la ola cuando el mar tenia mucha resaca, arriesgando mi vida enfrentándome a él. Y por eso, volvía a perseguir a oscuras su figura maldita cuando aparecía en aquellas noches para descargar en mi el fuerte veneno que contenía. Súbitamente, perdía el sentido, su veneno me seguía matando.
5.
Si no tuviera razón al creer que lo nuestro no es que sea imposible, es que solamente es imposible, pensaría que dos mas dos pueden ser cinco y que los globos también vuelan sin helio. Que las gaviotas saben vivir lejos del mar y que las nubes lloran porque no las dejan ver el sol.
Si no tuviera un secreto en el que me dedicara a esconder lo que siento, escribiría en tus sabanas mi pensamiento. anotaría cada dictado en tus labios e imaginaria que cada beso es el mejor que has dado nunca. Dibujaria una linea infinita en tu espalda que hiciera que me perdiera en lo más profundo de tu horizonte.
Si no tuviera tantas ganas de quererte, abandonaraí esa idea en un instante. Derrocharía mis lágrimas en intrascendentales historias de mi estúpido día a día. Buscaría un armario del que sacar toda la ropa que nunca me pongo. En realidad, moriría si ya no me quedaran ganas de quererte.
Si no tuviera un secreto en el que me dedicara a esconder lo que siento, escribiría en tus sabanas mi pensamiento. anotaría cada dictado en tus labios e imaginaria que cada beso es el mejor que has dado nunca. Dibujaria una linea infinita en tu espalda que hiciera que me perdiera en lo más profundo de tu horizonte.
Si no tuviera tantas ganas de quererte, abandonaraí esa idea en un instante. Derrocharía mis lágrimas en intrascendentales historias de mi estúpido día a día. Buscaría un armario del que sacar toda la ropa que nunca me pongo. En realidad, moriría si ya no me quedaran ganas de quererte.
5 de Febr.
Él no tenia prisa y respondía al tacto de mis manos y mis labios con suaves gemidos que me guiaban. Le acaricié y besé cada centímetro de su piel como si quisiera memorizarlo de por vida. Luego, me hizo tenderme sobre el lecho y cubrió mi cuerpo con el suyo hasta que sentí que cada poro me quemaba. Posé mis manos en su espalda y recorrí aquella linea milagrosa que marcaba su columna mientras su mirada impenetrable me observaba a apenas unos centímetros de mi rostro.
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