Un 5.

Siento que me empiezan a quemar las puntas de los dedos de las manos, y asciende por el brazo al mismo tiempo que un calor ardiente y desenfrenado explota en el pecho, dando lugar a numerosos temblores en todas mis extremidades incapaces de evitar que todo esto me consuma Como si mi cuerpo de una mecha se tratase y tu mirada perdida desprendiera fuego capaz de resumirme en unas miseras cenizas..