A las 12 semanas de conocerte cerré los ojos,
y desde entonces caminé a ciegas de tu mano.
Yo siempre te decía que la suerte de querer no es del que se siente querido, si no del que quiere.
Que querer a alguien es algo tan pleno y puro que reconforta mucho mas al que enamora que al enamorado.
Que era un mundo lo que ofrecías cuando me mirabas sonriente, que no recordabas la ultima vez que habías visto una verdad tan grande como la desnudez sobre mi cuerpo.

Decías muchas cosas: ''Si yo me he enamorado de ti, tranquila, alguien mas vera lo mismo que yo''.
Esa magia que, como decías, solo algunas personas tienen el don de derrochar..
Eso decías de mi..