Estos sentimientos como imperios, en su espléndida edad de oro, se extenderan más allá de donde alcanza la vista, no abandonados al colapso, el declive y la desaparición, arden en llamas tan fuertes como en Troya. El infinito siempre seguira estando muy lejos, pero en cuanto dos miradas se cruzan parece que pueden tener el mundo al alcance de sus manos..

No hay comentarios:

Publicar un comentario