Solo saber que existes, que estas ahí, a unos pocos pasos de mi, con tu perfume adictivo, impregnable.. me mata. Y recordar esos incomparables lunares que hacen que pierda la cuenta si intento contarlos uno por uno, que hacen que no me alcancen los dedos y tener que empezar de nuevo aunque resulte mi pasatiempo favorito. Aunque sea tan estúpida por pensar que eres perfecto, todo o casi todo, pero perfecto al fin y al cabo. Aun así no estas para mi, ni siquiera quieres saber de mi. Miras por encima de mi con tus ojos oscuros, profundos, navegantes de quien sabe que mareas, quien sabe que historias, quien sabe que otras mujeres..Y están lejanos de aquí, de ahora, de mi alcance, y mientras tanto intento memorizar sobre cualquier otra cosa la silueta de tu sombra inquieta parada junto a mi, esa sombra que se escapa con facilidad sin rumbo en concreto, un poco aventurera, buscando dios sabe que otras curvas, mas experimentadas y mas sensuales..
Pero, realmente, estas allí, a lo lejos, respirando dubitativamente como si hasta eso fuera algo de otro planeta y yo sin poder hacer nada. Es como estar sobre la montaña equivocada, pero la mas alta, eso si, casi a tres metros sobre el cielo sin alcanzar las nubes, ni tapar el sol con la mano aunque sientas que te quemas sin piedad. Y para vivir así, yo no se si quiero vivir para siempre.

No hay comentarios:
Publicar un comentario